221 palabras sobre Pahiño, el futbolista rojo del peroné roto

Amistoso de España contra Suiza. Pleno franquismo de 1949. Baja un general a dar una arenga al vestuario español. “Entró ese señor y dijo: ahora cojones y españolía”. Pahiño no puede evitar la risa y automáticamente es tachado de jugador rojo. “Ser de izquierdas me impidió ir al Mundial de Brasil en 1950. Te lo tenías que tragar y había que tener influencias para que además no te pasara nada”. Tardó seis años en volver con la selección, fue en un partido contra Irlanda que España empató a dos, con dos goles de Pahiño. (94)
Antes, había sido conocido por su bravura. En Vigo lo recuerdan, por jugar 50 minutos con el peroné roto para no dejar a su equipo, ya sin cambios, con menos jugadores en una fase de ascenso. En ese tiempo no solo aguantó, sino que marcó dos goles. (141)
Todo eso lo llevó al Madrid. Allí tuvo durante mucho tiempo el mejor promedio goleador del club (0’86 por partido). Hoy es de Cristiano Ronaldo.
Gran lector, no soltaba a a Tolstoi, a Dostoievski, a Hemingway “Adquiría esos libros de estraperlo en un quiosco de Barcelona. O en las giras por Suramérica. Allí compré Por quién doblan las campanas”. Ser marcado como futbolista rojo le trajo muchos problemas, probablemente, los goles le salvaron. Acaba de morir a los 89 años. (221)
Vía: Público (más background)