El caso de la violación y asesinato de Liliana Colotto está a punto de archivarse y no hay nada que Benjamín Chaparro, el encargado de la investigación, pueda hacer. No hay ninguna pista sobre el paradero del asesino… hasta que un revisor de tren se topa con él viajando sin billete, se produce una trifulca y finalmente acaba detenido.
Así se consigue atrapar al asesino en «La pregunta de sus ojos» la novela de Eduardo Sacheri. (76)
Juan José Campanella y el propio Sacheri se encargaron de adaptar la novela al cine y pronto descubrieron una pasión común: Sacheri había publicado ya dos libros de cuentos sobre fútbol y era un hincha acérrimo de Independiente, y Campanella era también un apasionado futbolero. (121)
La escritura del guión duró casi dos años, y para limar los roces lógicos surgidos entre el escritor que defiende su obra y el director que quiere transformarla se relajaban charlando sobre fútbol: jugadores, jugadas, datos y anécdotas les llenaban la boca como si hablaran de sus propias vidas; podrían estar días hablando de fútbol y de cómo contar historias. (181)
Durante la reescritura descubrieron que lo del revisor de tren no funcionaba; tenía que ser el protagonista quien detuviera al asesino. Necesitaban una nueva trama… pero siguieron hablando de fútbol… ¿o no?
-¿Y si el asesino fuera hincha de Racing? (221)