221 palabras sobre el futbolista más gordo de la historia

“¡Que salgas!”
1902. El árbitro de la final de copa entre el Sheffield y el Southampton está escondido en el cuarto de las fregonas de su vestuario. Es el descanso y el portero del Sheffield está medio desnudo y le grita. No puede ser controlado por nadie. Se queja de un gol ilegal. Se llama William Henry Foulke, aunque es conocido como Fatty Foulke. Es el futbolista más pesado de la historia. Mide 2’01 y pesa unos 150 kilos. (79)
A pesar de su peso llamaban la atención sus grandes actuaciones que le llevaron incluso a jugar con la selección inglesa, sin embargo, Fatty tenía otro problema con su carácter y la Federación Inglesa decidió que no era digno de representar al país.
Era habitual ver cómo se colgaba del larguero, hasta el punto de que una vez llegó a partirlo. Se iba del partido cuando pensaba que su defensa no lo hacía bien, y tenía broncas con absolutamente todos. (159)
Llegó a jugar con el Chelsea en segunda, pero casi como una atracción de circo. En el fútbol de principios del siglo XX era divertido ver cómo los delanteros le tiraban raso y Fatty no podía tirarse al suelo.
En 1916 murió en la indigencia. Sus problemas con el alcohol le llevaron a la calle y a la cirrosis. Tenía 42 años. (221)