221 palabras sobre por qué hay que dejar de reírse de Renaldo

El Deportivo de la Coruña no encuentra relevo para Bebeto. Ficha a Renaldo.
“Soy una mezcla entre Ronaldo y Rivaldo, pero me puedo comparar con Ronaldo. Tengo la misma velocidad, el mismo dribbling y la misma llegada.”
Renaldo no se adapta. Sus declaraciones en su presentación le persiguen y 15 años después, el mundo del fútbol todavía se ríe sin saber toda su historia.
Renaldo dudó mucho si abandonar Brasil por su hijo, gravemente enfermo. Finalmente decidió aprovechar su tren pero su cabeza estaba fuera. (85)
Su hijo mejora, pero a los 6 meses de fichar, su madre fallece en un accidente de tráfico en Brasil. A los quince días del entierro de su madre, intentando adaptarse ya a Coruña, su padre sufre un derrame cerebral. Nuevo viaje a Brasil y otra vez desaparecer. No acaba el drama, su padre se estabiliza, vuelve a Coruña antes de tiempo, quiere entrenar y nada más llegar su padre fallece.
En el Deportivo cuentan que Renaldo nunca alargó un viaje y que pidió al departamento de prensa que no publicitara su tragedia. No quería excusas por su bajo rendimiento. (185)
Hoy, muchos jugadores brasileños, eléctricos y poco profesionales, viven retirados gracias a las rentas de sus negocios. Renaldo, con 40 años, sigue jugando al fútbol.
“Todavía sé meter goles. Estoy bien físicamente y me siento motivado”. (221)