221 palabras sobre “El hombre de las cavernas”
Sebastien Chabal, también conocido como Jesucristo, el anestesista, animal o, mayoritariamente, el hombre de las cavernas… es un jugador de rugby francés fácilmente reconocible por su cara de bruto, su pelo largo y su barba. (34)

«No se engañen, si algún día se hace la cirugía estética, se rapa el pelo y se afeita… lo seguirás reconociendo en cuanto te plaque» dijo un compañero de equipo cuando aun Chabal era poco conocido.
Durante su carrera ha destacado por sus locuras; como placar a un juez de línea o partirle la mandíbula a un contrario por tres partes diferentes en un placaje; y decirle que se levantara y siguiera jugando.
Pero el tipo duro, el hombre de las cavernas, no pudo con uno de los rivales más poderosos que existen en el deporte: la fama. (131)

Portadas, anuncios y apariciones en programas y concursos de televisión fueron a la par que enfrentamientos con entrenadores, árbitros y sanciones absurdas. Conforme ganaba más fans y ganaba más dinero, perdía más rugby.
En 2009 llegó a ser considerado como el deportista favorito en Francia; convirtiéndose en todo un icono contracultural.
En 2011, a las puertas de disputarse el Mundial de Rugby de Nueva Zelanda, el seleccionador nacional galo comunicó que Chabal se quedaba fuera.
Chabal aceptó su bajo rendimiento y entendió que era hora de volver… a las cavernas. (221)






